¿Los Reyes Magos son sexistas?

Noe.//Opinión
Anuncios de juguetes en diferentes catálogos. /N.G.M.

Anuncios de juguetes en diferentes catálogos. /N.G.M.

       

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Hace 2009 años los Reyes Magos vinieron de Oriente y le trajeron al niño Jesús:  oro, incienso y mirra. Quizá en esos tiempos los tres Magos sí que sabían que en la niñez se aprende todo, y que la igualdad tiene su base en la educación desde la infancia. El niño Jesús fue afortunado porque sus regalos podían ser empleados indistintamente por un sexo u otro.

        Este año los Reyes de Oriente, antes de ir a las casas, van a tener que darse un paseo por los grandes almacenes, por las fábricas de juguetes y por las empresas de publicidad, para recordarles que dividir los juguetes según el sexo pasó a la historia hace tiempo.

        En los juegos de los niños nos volvemos a encontrar con los estereotipos y las categorías. Todas recordamos orgullosas que a nosotras nos gustaba jugar con coches y que nos encantaban los scalextric y los playmobil. Todavía no he oído a ningún hombre reconocer, con orgullo o sin él, que jugaban a las tiendas, que vestían a las muñecas o que hacían comiditas. A los niños que juegan con muñecas se les llama “nenas” como algo negativo. La actitud cambiaría si los niños observaran en sus mayores comportamientos asociados con las “nenas” sin que sean considerados denigrantes para los hombres.

 

       También es algo común las historias de padres y madres que recuerdan a sus niños que eviten confundir a los Reyes en sus cartas, porque un hombre jamás debe pedir ni planchas ni muñecas. Aún recuerdo cuando un año mis pobres Reyes Magos se equivocaron de carta, o de casa, y en lugar de un futbolín, que era lo que yo había pedido, me trajeron un carrito de la compra. Aunque en mi caso la razón era más económica que sexista, todavía no he conseguido saber a que se jugaba con el carrito. Quizá si hubiera sido niño habría hecho de él un coche y le habría rayado el pasillo a mi madre corriendo de arriba a abajo.

       Tal vez, ya desde pequeña, me negaba a aceptar que hubiera roles separados para el hombre y la mujer. Mucha culpa de ello pudo tener la historia de Gloria Fuertes  “Las Tres Reinas Magas”. Yo siempre supe que detrás de los tres reyes había tres grandes reinas. Imaginaba que algunos años eran las reinas las que me traían los juguetes, por eso le puse el nombre de Melchora a una muñequita que me trajeron un año que vinieron ellas y me dijeron:

 

       “Hemos venido nostras

      porque nuestros maridos están en la guerra:

     Mi Baltasar está en Camboya

     Mi Melchor lucha en Oriente

     Mi Gaspar fue prisionero     

     Y ahora está convaleciente

      ¡Y ninguno de los tres quiere estar en el frente!”

     Gloria Fuertes.

        Me negaba a aceptar que mis admirados Reyes Magos y sus mujeres fueran capaces de estropear mi niñez inculcando roles sexistas, en algunos casos denigrantes para la mujer. Yo no fui educada en la igualdad, en mi época de colegio no existía aún esta política, pero actualmente invertimos en ello mucho esfuerzo y dinero que quedará en nada si la televisión, las empresas de publicidad y las casas de juguetes siguen transmitiendo una imagen de la mujer y del hombre que queda muy lejos de la igualdad. Desde que yo era niña hemos cambiado mucho en apariencia, pero resulta significativo que algo tan simple como un anuncio de juguetes siga siendo igual que hace veinte años: las muñecas y las casitas para las niñas y los coches y los monstruos para los niños. Nuestros políticos lavan su cara haciendo campañas por un juguete no sexista y creando ministerios de igualdad. Estas campañas no tienen la suficiente fuerza, no se notan en la calle ni en las casas y son ahogadas por monstruos mucho más fuertes como la televisión, Internet o la publicidad.

          Cuando yo era niña los Reyes Magos eran sexistas sin más, porque serlo no suponía ningún problema y nadie lo cuestionaba. Todo cambió cuando tuvieron que acudir a las guerras y sus mujeres se encargaron de hacer su trabajo. Las niñas que crecimos con las Tres Reinas Magas, nos dimos cuenta que la mujer estaba tan capacitada como el hombre para leer las cartas de miles de niños, montar en camello y atravesarse medio mundo para dejar nuestros juguetes dentro de los zapatos. Actualmente los Magos y las Magas de Oriente hacen ejercicios de verdadera hipocresía con campañas que no llegan a nadie, subordinadas a intereses comerciales y de mercado. A pesar de los avances, las charlas en los colegios y la revolución femenina, en vista de los anuncios, los catálogos, las cajas de los juguetes y los regalos que reparten en las cabalgatas podemos afirmar que los Reyes Magos siguen siendo sexistas.

       Queramos o no la televisión e Internet educa a nuestros hijos. Los niños se fijan en los anuncios, en las series y en los catálogos de juguetes, no en las campañas dirigidas a mayores y firmadas por gobiernos estatales o autonómicos. Los niños  imitan a los mayores, los juegos no son espontáneos o innatos, es algo aprendido y copiado de las conductas que observan en casa, en la calle o en la televisión. La solución no estriba en que los niños jueguen con muñecas y las niñas con cochecitos sino que se deje de dividir los juguetes en función del sexo. La educación en igualdad es algo muy serio para la convivencia futura entre mujeres y hombres.Por eso llama  la atención que se falle en lo más sencillo, y que los Reyes Magos, que lo vigilan todo, hayan dejado escapar este tipo de detalles y nadie diga nada. En este caso sí que se trata de un simple juego de niños, un juego de niños al que muchas mujeres hemos terminado hartas de jugar.

Published in: on 4 enero 2009 at 14:37  Comments (2)  
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2 comentariosDeja un comentario

  1. Bueno… la verdad es que nunca me lo había planteado de esa manera. Yo hacía comiditas de pequeño y, aunque no sé cómo quedaban, le cogí el gusto a cocinar. Pero a lo que vamos, las empresas siguen con los juguetes el papel que siguen con todo: ¿por qué hay perfumes para mujer y otros para hombre? Si alguien me pudiese explicar una diferencia de peso pues se lo agradecería.

    Aunque este sea un ejemplo para adultos, no deja de ser algo que hacen todas las compañías. En todo estudio de mercado se incluye el sexo como una de las variables más importantes a tener encuenta a la hora de elaborar un producto y lanzar su pertinente campaña publicitaria, vamos una forma de segmentar mercado (al final todos somos mercado, desde los recién nacidos a los ancianos). Te animo a que indagues sobre ello, hay varias cosillas escritas.

    Mi opinión para este caso: son los padres los que deben educar en la igualdad a sus hijos, permitiéndoles jugar con lo que ellas o ellos decidan.

  2. Los niños imitan en todo a sus mayores, y mientras en el mundo adulto existan unas determinadas tareas -tanto en el ámbito doméstico como en el laboral- que estén sistemáticamente asociadas al género femenino, seguirá prevaleciendo “el balón para el nene” y “la muñeca para la nena”. Todos debemos educar para la igualdad, aquellos que son padres y aquellos que no lo son.

    ¡Felices Reinas Magas! jeje! Un beso.


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