Pasado el invierno, no se llevó los males,
sigo a la sombra de mi misma,
acurrucada en ese rincón de mi memoria;
donde todo es seguro.
donde no tengo miedo
al lado de mi niñez y mi juventud
lejos de toda edad vanamente ganada,
A pesar del color y el ruido,
sigo ciega a ese viejo mundo imberbe
La soledad es el agrio muro en el que refugiarme,
incapaz de aislar mis sentimientos,
sólo los siento, me acompañan,
único resquicio de vida vivida y recordada,´
único impulso de vida fuera de mi escondrijo,
bajo los que guiarme hasta desparecer
Leticia Santos.


